Tanto dulzor y acaramelamiento burtoniano debe contrarrestarse con un poco de amargor baudelariano.
LA METAMORFOSIS DEL VAMPIRO
La mujer nos decía con su boca de fresa,
ondulante, acechante, entre sierpe y tigresa,
los senos oprimidos a punto de estallar,
estas palabras que ella dejaba resbalar:
"Yo tengo el labio húmedo y conozco la ciencia
que en el fondo del lecho diluye la conciencia.
Enjuga todo llanto la gloria de mis senos
que hacen reír a los viejos igual que a niños buenos.
¡Y soy para quien sepa contemplarme sin velos
la luna, y soy el sol, las estrellas, los cielos!
Tan docta soy amando, queridos sabihondos,
cuando un hombre aprisiono en mis brazos redondos
o cuando a sus mordiscos abandono mi pecho,
frágil y libertina a la vez, que en mi lecho,
gustador del deleite que raya en frenesí,
hasta los mismos ángeles se perdieron por mí."
Cuando toda la médula succionó de mis huesos,
y sobre ella rendido quise darle mis besos,
advertí que en sus flancos —todo fue en un momento—
resbalaba un humor viscoso, purulento.
Cerré entonces los ojos de frío y de terror,
y al abrirlos de nuevo al vivo resplandor,
junto a mí, y en lugar del maniquí gozado
que parecía haberse ya de sangre saciado,
temblaba un esqueleto, produciendo un crujido
como el de esa veleta que da un agrio chirrido,
o el rótulo hecho trizas del umbral del infierno
tremolando en el viento de una noche de invierno.
lunes, abril 28, 2008
FLORES DEL MAL
viernes, abril 25, 2008
Las mujeres placebo
Los síntomas de un paciente pueden mejorar con un "falso" tratamiento, aparentemente porque el enfermo espera o cree que funciona.
Historia de la caja tonta y el espectador inteligente

¿Cómo están afectando a la TV los (multi)medios interactivos y las nuevas textualidades/formas de consumo? ¿Hasta dónde no entra en crisis la semiótica de la TV fundada en la oposición "paleotelevisión /neotelevisión"?
La discusión paleo/neo-televisión que introdujo con tanta exactitud y pertinencia Umberto Eco en 1983, sirvió como una primera toma de conciencia de que la televisión empezaba ya a tener una “historia”. A principios de los 80, la televisión estaba transformándose y entrando en un segundo período de su evolución, y Umberto lo sintió y lo expresó antes que nadie. Yo puedo no estar de acuerdo con algunos de las características que Umberto atribuyó entonces a la neo-televisión (en mi opinión, la mirada a cámara, por ejemplo, define la televisión en general
desde el inicio y no sólo la neo) pero ese trabajo fue fundamental para la elaboración posterior de ideas, análisis e investigaciones sobre la televisión como fenómeno histórico. No creo que la semiótica de la TV entre en crisis en términos de un contraste entre esa distinción entre los dos primeros períodos de su historia y la situación actual; simplemente creo que, en lo que respecta a la televisión histórica, hemos entrado en un tercer período, que será el último. Quiero decir: la televisión, ese fenómeno “masivo” que conocimos, materializado en ese mueble entronizado en el living-room de nuestras casas, que activaba la socialidad familiar, etc., está condenada a desaparecer. Hemos entrado en el período final, en el período de la televisón del destinatario.
¿La aparición de formatos híbridos (como el reality show) a mitad de camino entre el espectáculo televisivo y el (video)juego, tiene algo que ver con eso?
Exactamente. Desde mi punto de vista, los reality shows son un síntoma de esta tercera y última etapa de la televisión histórica, etapa centrada en el destinatario. En su historia, la televisión se ocupó primero del mundo (paleo-televisión), después de sí misma (neo-televisión) y finalmente de sus destinatarios (etapa actual). He esbozado esta historia en términos de los interpretantes de cada período, en un trabajo sobre los reality shows que presenté en el encuentro sobre la televisión y sus públicos, que se realizó en Arrábida, Portugal, en 2001, y retomé el tema después en un capítulo del libro que publicamos con Antonio Fausto Neto sobre el rol de la televisión en la campaña presidencial brasileña del 2002. En la primera etapa (que Umberto llamó la paleo-televisión),el contexto socio-institucional extratelevisivo proporciona el interpretante fundamental: la televisión es una “ventana abierta al mundo”. En la segunda etapa (la neo-televisión de Umberto) la propia televisión como institución se transforma en el interpretante dominante. En lo que yo considero una tercera (y última) etapa, una configuración de colectivos definidos como exteriores a la institución televisión y atribuidos al mundo individual, no mediatizado, del destinatario, opera como interpretante básico. Por supuesto que no se trata de etapas que se suceden ordenadamente una a otra: en la televisión actual hay todavía figuras audiovisuales de los tres períodos. Pero el tiempo histórico de esos cincuenta años de televisión tiene una lógica interna que culmina, me parece, en la muerte de la televisión que conocimos. La “pantalla chica” no es sólo cada vez más grande, sino que además deja de ser un espacio faneroscópico, como diría Peirce, para transformarse en una superficie operatoria multi-mediática controlada por el receptor. Habrá siempre, por supuesto, múltiples productos audiovisuales (los medios son, antes que nada, un mercado), pero no habrá más “programación”. Esa superficie operatoria abarcará todo: información, entretenimiento, computación, telefonía, comunicación interpersonal. Conoceremos pues la “convergencia” tecnológica que el Internet Protocol hace posible, y que coincide, paradójicamente, con la máxima “divergencia” entre oferta y demanda en la historia de los medios.
viernes, abril 18, 2008
Semana sin televisión del 21 al 27 d'abril
La mayor parte de los estudios coinciden en que la televisión es vista una media de 3,5 horas al día.. Lo que supone el 58% del tiempo libre. Aproximadamente 11 años enteros de la vida de una persona.. Aprovechándose de la dificultad que el cerebro (y en especial el sistema emocional) tiene para distinguir entre la realidad y las imágenes virtuales, la televisión reduce y degrada las interacciones de las personas entre sí y con el territorio y las sustituye por la contemplación de un espacio virtual seleccionado intencionalmente al servicio de la comercialización a gran escala. Esta escapada virtual está haciendo que muchas personas se desentiendan del fuerte deterioro que está sufriendo el territorio. Y también de lo que le ocurre a las personas “reales” más próximas como vecinos, compañeros o familiares. Las personas reales se sustituyen por virtuales, (esta puede ser una de las razones del auge de las teleseries y de la prensa rosa) y se dificulta con ello la articulación de relaciones colectivas tan necesarias para la supervivencia y el cuidado del territorio. Lo que no sale en la televisión no existe. La televisión selecciona, como un telescopio, un puñado de acontecimientos, muchos de ellos lejanos, entre los numerosos acontecimientos que ocurren y los envía a millones de personas que dejan de ver el resto de acontecimientos próximos a ellas. Las personas son acostumbradas así a ver el mundo sin actuar sobre el, creándose un estado de aturdimiento e indefensión en el que crece con facilidad la parálisis social. Extraído de aquí. En definitiva la televisión es un medio intencionalizado de emisión que impide la comunicación entre usuarios (los que miran televisión se ven relegados a ser meramente espectadores). Por eso os animo
a pasear por internet y alegraros la vista.
jueves, abril 17, 2008
Mimi la joie
Ayer fui a ver este documental sobre el impacto del SIDA en mujeres africanas. En primer lugar me gustó que pese a tratarse de un documental el tratamiento de la imagen era muy bueno y no se jugaba con las emociones del espectador. Pero me sorprendió sobretodo la fuerza y la naturalidad con que estas mujeres afrontaban su problema. ¿Será que el bienestar nos debilita emocionalmente? Hace poco escuché en la radio que en China se estaba haciendo un intercambio entre políticos y ciudadanos: se intercambiaba bienestar por control... ¿realmente este es un hecho que sólo afecta a los chinos?
Lo que más me molesta de este tipo de eventos culturales es que siempre nos reunimos los que ya estamos convencidos, algunos con ganas de seguir adelante otros por pura resignación. La información es importante, la teoría es clave pero sin una aplicación práctica se la lleva el viento (poca broma, se trata de una conclusión tras seis años dedicados a la filosofía).
Así que lo importante de estos eventos es que no se acaben tras el debate que se establezca entre los asistentes sino que todo ello desemboque en nuestra vida privada (que en suma no está tan alejada de la vida pública). Así que adjunto varias prácticas para todos aquellos que esten hartos de nadar en sus propia impotencia:
- Consume con responsabilidad y sostenibilidad (productos más ecológicos o que tengan el mínim impacto mediambiental, compra productos locales, intenta informarte sobre si los trabajadores cobran dignamente por su elaboración y sobretodo reduce tu consumo a aquello necesario).
- Intercambia y reutiliza.
- Favorece el comercio hecho con justicia: (compra cacao y café justo, compra medicamentos genéricos).
- Si es posible organízate para consumir (las cooperativas existen).
- Libera la información y el conocimiento (sé crítico y apuesta por la libertad, el conocimiento y la información no se puede patentar, escapa de la publicida y decide cuales son tus propias necesidades).
- Quéjate siempre que sea necesario, no te quedes callado (el que calla, asiente).
- Y sobretodo practica sexo seguro, alternativo o lo que te dé la gana. Los efectos de un buen polvo, tabla de azotes, abrazo sincero, beso o incluso sonrisa no tiene precio.
Pd: dibujo de Milo Manara del que podremos disfrutar a partir de hoy en el Saló del cómic de BCN. ¡Este sábado pasaré la mañana paseando mis coletas por los estantes!
lunes, abril 14, 2008
Burusera
El fetichismo se define como la adoración de objetos materiales, a los que se denomina fetiches. Una forma de fetichismo sexual de lo más peculiar es el movimiento burusera. Con este nombre se denominan las tiendas donde las colegialas venden sus uniformes y ropa interior usada. Seguramente pensamos que se trata de un fetichismo raro más de esta cultura tan peculiar como demuestran por ejemplo estas imágenes de un concurso muy divertido:
En nuestro país no hemos llegado al punto de comercializar estos objetos pero no por eso cabe pensar que esta tendencia no exista. Sin ir más lejos podemos recordar ciertos pasajes de Torrente en que se hacía clara apología de la adoración de las braguitas.
Desde mi punto de vista se suele tener la idea equivocada de que el fetichismo es sólo cosa de hombres. En Japón por ejemplo se ha abierto con bastante éxito una nueva brecha comercial en la venta de ropa interior masculina usada: según los vendedores las mujeres que compran estas prendas suelen ser mujeres solteras que utilizan estos fetiches para el sexo en solitario. Exactamente igual que ocurre con la ropa interior femenina, se paga más por unos calzoncillos que hayan sido llevados durante más días, y más incluso si contienen restos de esperma. Pero no pensemos que aquí se acaba todo ya que según ciertos peródicos japoneses incluso se ha tenido que diversificar el negocio y dar cabida a calcetines, uniformes, etc., porque muchas mujeres también han empezado a buscar este tipo de objetos.
La verdad es que no hace falta llegar tan lejos ¿quien de nosotras no guarda algún objeto especial que le recuerda cierta experiencia?
Sin duda es todo un triunfo que en un país se acepte una via de sexualidad alternativa, sin tratar a aquellos que la practican como enfermos mentales (dejemoslo sólo en pervertidos). Lo que resulta un poco triste del movimiento japonés es la mercantilización de este fetichismo. Sin duda para las colegialas se trata de un negocio rentable. La chica compra sus braguitas en cualquier comercio a un precio de unos 100 yenes. Las lleva durante un día o dos, se dirige al apartamento donde está la tienda de burusera, se las quita allí mismo y las vende después al propietario por unas diez veces ese valor. Este puede colocar ahora la mercancia en sus estanterias, nunca por menos de 2.000-3.000 yenes. Asimismo se incrementa el valor según el tiempo durante el cual ha sido llevada la prenda y según las manchas y aromas que tenga ("dos días", "tres días", "una semana"! e incluso algunos aprecian especialmente las que tienen restos de sangre menstrual o heces). Viendo la importancia que toma el asunto no es raro que una de las recomendaciones que se les da a las chicas japonesas que viven en pisos bajos es que no dejen su ropa interior tendida (se dan incluso casos de robos en las lavanderías y no es el primer caso en que se le ha robado a alguna chica la ropa interior a punta de navaja!). Este fenómeno se conoce como shitagi dorobo, 下着ドロボ, que significa robo de ropa interior en japonés.
Lo que podría parecer una iniciativa inocente, con poco espíritu comercial y dedicada a un sector minoritario de la población se ha transformado en este país en una de las actividades de la mafia que se mueve en torno al negocio del sexo : usando los mismos canales de propaganda que los teléfonos eróticos y las citas con chicas se anuncia el burusera.
domingo, abril 13, 2008
lunes, abril 07, 2008
Stallman vino a visitarnos
La verdad es que me considero una persona bastante negada para la informática y hasta no hace mucho me desentendía por mi inconsciencia de todo tema relacionado. Pero no hace mucho tiempo que la cosa cambió, continuo casi igual de negada pero mi perspectiva se a abierto hacia un nuevo planteamiento más ético de la convivencia mediante el uso de la informática. Imaginaos si la cosa es fuerte que me pongo a hablar de informática: el tema antierótico por excelencia.
Sin duda es que se podrían decir muchas cosas de Richard Stallman gurú del movimiento Software libre, como que no se aparta de su portátil (que trata como si fuera su propia novia), que viaja donde sea con su colchón, o que él realmente es un Santo San Ignucio (este vídeo muestra el gran sentido del humor que tiene este señor). Pero lo más importante es escuchar sus palabras porque tiene muchas cosas que decir.
Esta entrevista es de ya hace un año y podéis ver el resto aquí y aquí.
sábado, abril 05, 2008
Them Bones no suena desde 2002
Canción orgásmica a mi juicio y además culpable de los brotes ninfomano-paranoides que surgen cada vez que veo un personaje lo suficientemente rubio y desaliñado.
viernes, abril 04, 2008
A disfrutar del dolor!
Me han pasado este anuncio y me ha parecido impresionante! Por un momento me he acordado del genial Nicholson en la Tienda de los horrores.
jueves, abril 03, 2008
Del sexo sin compromiso a las parejas semiadosadas
¿Quien no ha pasado alguna vez por la etapa querer "vivir juntos y separados"?
Temas clave:
Fragilidad de los vínculos amorosos: el amor al prójimo se ve sustituido por el miedo al extraño creando un preocupante desmoronamiento de la solidaridad en la sociedad cada vez más individualizada que habitamos.
Desregulación: Amparada por una presunta defensa de la libertad individual, la creciente "flexibilización" de mercados y puestos de trabajo ha venido desposeyendo a los antiguos Estados-nación de su capacidad para intervenir frente a los poderes económicos globales .
Políticas de la vida: nuevo territorio generado por la quiebra del viejo núcleo de creencias compartidas por la totalidad social que ha ido forzando a los individuos a buscar soluciones privadas a los problemas públicos. Así florecen alianzas tenues e intercambios fugaces: disueltos los nexos entre elecciones personales y acciones colectivas, el espacio de la modernidad se fluidifica y vuelve inestable.
Liquidez de la modernidad: es resultado de la privatización y provoca la especial fragilidad que revisten hoy día los vínculos humanos como un caso destacado de la lógica del consumo que rige esta sociedad.
Relaciones de bolsillo: relaciones que uno se guarda sin cultivarlas a diario, sólo para sacarlas cuando hace falta. Son muy usuales de nuestro tiempo y Bauman habla de ellas con tono de reproche frente al modelo de amor "eterno" pese a que su discurso no sea el de un moralista escandalizado por la promiscuidad actual.
Miedo al amor: se trata de la historia que se oculta tras nuestra modernidad tardía aparentemente tan flexible pero en esencia tan rígida. La urgencia consumista, al permear todas las esferas de nuestra existencia, distorsiona igualmente el terreno de los afectos, forzándonos a pensar las relaciones en términos de costes y beneficios y alejándonos cada vez más de una ética responsable y solidaria. Erich Fromm ya nos avisó sobre esto en términos de "miedo a la libertad".
Fluidez e inconstancia: la ética del trabajo y la fidelidad a la profesión han sido reemplazadas en nuestros días por una estética del consumo y su diversidad de ofertas (comerciales, laborales, sentimentales). No se trata de que nuestros deseos fluctúen o el que vivamos varias historias de amor, sino más bien el que todas esas vidas e historias posean el carácter de simulacros, de "vidas desperdiciadas" también, al fin y al cabo como las de otros parias de la modernidad, porque en ningún caso estamos dispuestos a asumir un compromiso duradero. Aquí radica el punto doliente de los amores líquidos del presente, en el hecho de que el arte de romper las relaciones y salir ileso de ellas supere ampliamente al arte de componer las relaciones, según se aprecia en las páginas de tantas revistas del corazón o en las recetas de tantos gabinetes de autoayuda, que nos adiestran sobre el nuevo espíritu de los vínculos afectivos. Simplemente se trata de aprender a preservarnos, como consumidores de otros que no quieren gastarse a sí mismos.
Vidas desperdiciadas: la paradoja suprema de la cultura de los residuos en que vivimos se resume en la circunstancia de que esos productos de consumo que desechamos a diario simbolizan asimismo nuestra propia obsolescencia y desechabilidad. La angustia de sentirnos superfluos, inútiles y rechazados debería incitarnos a una búsqueda más humilde y solidaria del abrazo humano. Sin embargo, el homo oeconomicus y consumens de nuestro tiempo, que todo lo valora en términos de rendimiento y beneficio, ha distorsionado por completo ese precepto fundante de toda civilización que exige amar al prójimo. Temeroso él mismo de ser consumido y luego arrojado a la basura, se parapeta tras los muros de la privacidad y procura que nada, ni siquiera el amor, le altere y le haga sentir extraño, entablando con los demás una versión más de ese juego de la convivencia humana que a diario nos enseñan los diferentes programas estrellas de la tele-realidad, donde la supervivencia es la meta y ganar dicho juego pasa por saberse servirse de los otros para explotarlos en beneficio propio, evitando el destino final de los desechados.
Deconstrucción de este artículo del Cultural
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